Drones de mapeo autónomo. El sistema nervioso aéreo del Proyecto Aegis — escanean el terreno, detectan focos de residuos y coordinan las unidades terrestres a través de la red LRC. Ninguna misión de campo ocurre sin su reconocimiento previo.
// Rol en el Sistema
Los Ravens no recolectan residuos — los localizan. Su función es proveer la inteligencia de campo que hace posible que los Havocs trabajen con precisión. Sin Ravens, no hay despacho.
El Raven despega en modo autónomo, sigue la ruta programada y escanea el área asignada. Detecta focos de residuos, densidad acumulada y condiciones de acceso del terreno para los Havocs.
Los datos del escaneo se procesan en tiempo real. El sistema genera un mapa con las coordenadas exactas de los focos, densidad estimada por zona, y condiciones de terreno para la misión Havoc.
Las coordenadas y el mapa de misión se transmiten a través de la red LRC a la estación base. El técnico supervisor recibe la información completa en el panel de control.
El técnico revisa el mapa, confirma las coordenadas y autoriza el despacho. Ninguna unidad Havoc se activa sin esta aprobación explícita. Único punto de intervención humana requerida en el ciclo operativo.
Aprobada la misión, las coordenadas se envían a los Havocs disponibles. El Raven puede continuar sobrevolando el área como nodo LRC activo durante toda la operación terrestre.
// Infraestructura de Comunicaciones
San Miguelito tiene valles profundos donde el GPS pierde señal y las comunicaciones terrestres fallan. Los Ravens resuelven esto operando como nodos de repetición aérea — formando una red mesh LoRaWAN privada que cubre toda el área de operación y mantiene cada Havoc conectado al sistema central en todo momento, incluso en zonas sin cobertura convencional.
Red de baja potencia y largo alcance. Cada Raven actúa como repetidor móvil, extendiendo la cobertura a zonas de terreno imposible donde las torres convencionales no llegan.
Si un Raven regresa a base, los demás nodos compensan automáticamente. La red es distribuida por diseño — no hay un único punto de fallo.
En zonas con GPS degradado, los Ravens proveen referencia de posición local a los Havocs. Los robots saben dónde están incluso cuando el satélite no los puede alcanzar.
Posición de cada unidad, estado de misión y mapas de residuos fluyen a través de la LRC al panel HMI. Visibilidad completa de la operación en tiempo real.
// Capacidades de Reconocimiento
Cada Raven proporciona datos precisos y accionables al técnico antes de cualquier despliegue terrestre.
Cámaras de alta resolución para mapeo visual. Identifica acumulaciones de residuos, accesibilidad del terreno para los Havocs, y obstáculos que puedan afectar la misión de recolección.
El sistema detecta y clasifica focos de acumulación, generando coordenadas precisas con estimación de densidad — la información necesaria para que el técnico apruebe o ajuste la misión.
Despegue, seguimiento de ruta y retorno a base completamente autónomos. El Raven gestiona su energía y regresa automáticamente cuando la batería alcanza el umbral de seguridad.
Mientras vuela, el Raven opera simultáneamente como repetidor LRC para los Havocs en campo. No solo es un sensor — es parte de la infraestructura de comunicaciones del sistema.
// Secuencia Operativa
// Ciclo Completo de Misión
El Raven despega siguiendo la ruta de misión programada. No requiere piloto para el despegue estándar.
Cobertura sistemática del área. Detección y clasificación de focos con estimación de densidad y condiciones de acceso.
Los datos procesados se transmiten en tiempo real a la estación base. El mapa de misión llega al técnico supervisor.
El técnico valida el mapa y autoriza el despacho. Puede modificar o cancelar la misión. Sin esta aprobación, ninguna unidad Havoc se activa.
Las coordenadas aprobadas se transmiten a los Havocs. El Raven continúa como nodo LRC activo durante la operación terrestre.
Al completar la misión o al alcanzar el umbral de batería, el Raven regresa a la estación base y recarga de forma autónoma — listo para el siguiente ciclo.
Los Ravens y los Havocs operan como un sistema integrado. La inteligencia aérea y la recolección terrestre son las dos caras de la misma operación autónoma.